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El sillín de Ladyolé 21 junio, 2009

Posted by popitaypecoso in amigos, Bicicletas, Fotografía, Ladyolé.
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Selva negra

Selva negra

La historia de Dolores comenzó hace tiempo, hace  varios años. Vivía en Alemania con poco dinero comparándome con el resto de estudiantes Erasmus que compartían conmigo aquellos días. Engañaba a mi entonces novia con una italiana y me emborracha todas las noches con cerveza blanca, a dos euros el litro, con mi amigo Juan Fernando, el colombiano, mi parcero. Él estaba más jodido que yo de dinero pero a pesar de nuestros apuros económicos logramos sacar unos pocos de euros, de debajo de las piedras teutonas, para irnos de viaje justo antes de navidades. Heidelberg, Friburgo y la Selva Negra en cinco coches alquilados, 18 niñatos entre españoles, italianos y el colombiano. Yo tengo el carnet de conducir desde los 20 pero ni siquiera se cual es el pedal del freno. Así que mientras otros llevaban los coches yo me dediqué, junto con algún otro copiloto, a remojar el gaznate. Salimos por la tarde y llegamos a Friburgo sobre las doce habiendo parado en Heilderberg. Ambas ciudades son preciosas. La primera la recuerdo bien, en la segunda tenía una menopea de caballo. Recuerdo ver la bici plateada atada a una señal de tráfico y recuerdo agarrar el sillín y meterlo en la parte de atrás de algún coche. Recuerdo caminar entre las casetas del Weinacht Markt (el mercado navideño) y coger una bola que adornaba la entrada de una caseta. Al doblar la esquina me esperaba un alemán de tres por cuarto pidiéndome “die Kugel”, la bola, muy cortésmente a pesar de mi estado. Al llegar tan tarde no teníamos alojamiento así que nos quedamos a dormir en los coches. Nada mejor antes de dormir que algo de maría. En España el hachís no está nada mal pero allí la maría pega de manera  brutal y es demasiado barata (además el camello vivía en la puerta de enfrente). Cinco metidos en un Passat familiar aguantando el aire del cigarro, bien cargado, hasta que diera una vuelta completa. Las sensaciones que daban aquellas hojas  eran como estar flotando sobre un hoguera, mientras alrededor ves las chispas que produce la madera verde ardiendo. El mareo y la vomitona que vinieron después fueron antológicas. La gente que ya caminaba hacia sus trabajos me miraba como si fuera un muerto viviente, pálido, de ojos rojos y además ahogado por el asma. He hecho tantas estupideces que no tendría tiempo el resto de vida para poder contarlas. En aquella época hice unas cuantas. Esa noche me coroné como rey de los idiotas, pero la verdad, me lo pase de puta madre.

Los dieciocho que nos fuimos de viaje.

Los dieciocho que nos fuimos de viaje. Heidelberg 20 de diciembre de 2004.

El sillín volvió a Münster, la ciudad universitaria donde vivíamos. Allí pasó las navidades mientras yo me engañaba queriendo tener una vida en común con alguien a quien hacía tiempo ya no quería. Regresé contento sin haberme enfrentado al hecho de que me había enamorado de otra persona.

Una mañana a finales de enero, después de comer, estábamos sentados en Rick’s Café charlado de tonterías, disfrutado de un momento tranquilo antes de volver a las clases. Le sonó el teléfono a mi amiga Patri. Era Juanfer al que su vez había llamado mi hermana. Yo tenía mi teléfono sin sonido por que había pasado toda la mañana en prácticas y al cogerlo vi doce o trece llamadas perdidas. Crucé la callé hacía el locutorio desde el que siempre llamaba a casa y marqué los números del móvil de Mamen, mi hermana pequeña. Me quedé sin saber como reaccionar. Mi padre se había caído en la cocina y no se le ocurrió otra cosa que golpear el suelo con su tremenda y enorme cabeza. Por entonces, junto a mi casa de Ciudad Rodrigo, estaban construyendo lo que ahora es el edificio del Mercadona. Mi madre y mi hermana han contando que pensaron que se había caído una viga de madera en la obra, cuando escucharon el golpe de la cabeza de mi padre contra el suelo desde sus camas. Cuando Mamen lo encontró no respiraba y tuvo que reanimarlo. Si no fuera por ella seguro que ahora no estaba tocándonos los cojones. En media hora tenía billetes de tren, avión y autobús hasta Salamanca. El peor viaje de mi vida y un días después de conocer la noticia, el peor recibimiento. A la puerta del Ambulatorio me esperaba Mamen, con esa jodida chaqueta beige tan fea que se ponía siempre. Se acercó despacio, me dijo hola y me abrazó hasta dejarme sin aire. No me apretaba pero me repetía que no nos lo llevábamos para casa. “Pipe, no nos lo llevamos”, una vez y otra, mientras lloraba. Yo me ahogaba.

Y acertó. Y los médicos “también”. No nos lo llevamos, se fue él por su propio pie, casi como si no hubiera pasado nada. Fue un mes muy jodido, el más jodido, pero al final pasó a planta donde yo lo cuidé la noche antes de volver a Alemania. Entonces yo ya no tenía novia, había pedido la movilidad  sicue para Cáceres (el “erasmus” a la española) y mi cabeza estaba en cualquier otro lugar excepto sobre mis hombros. El año antes había comenzado mi tesina en el departamento de Botánica donde nos habíamos encontrado un grupo de muy buena gente. El mayor de todos era Chencho. Barba rala, oronda barriga y el mejor talante que he visto en un persona de 50 años. Siempre dedicando una sonrisa o una broma aunque lleve una larga procesión por dentro. Además, inteligente y toda una eminencia cuando se trata de setas. Resulta que mi contrato de alquiler terminaba y debía regresar para que no tiraran todas mis cosas por la ventana. Al decírselo a Chencho no se lo pensó dos veces, si encontraba otro conductor nos íbamos con su Nissan Terrano. Hay otra persona que cuando la he necesitado siempre ha estado ahí. En cuanto llamé a mi amigo Oli y se lo conté tampoco tardo nada en decir que si.

Oli, Juanfer y Yo al día siguiente de regresar a Münster

Oli, Juanfer y Yo al día siguiente de regresar a Münster

Chencho rodeado de mis "orgasmus" y ricas cervezas del Lidl al poco rato de llegar.

Chencho rodeado de mis "orgasmus" y ricas cervezas del Lidl al poco rato de llegar.

Tras una noche casi macabra, dejé a mi padre en la cama del hospital diciendo incoherencias y respirando por un agujero en su garganta. Regresé a Münster con Oli y Chencho, contento al menos de que el cabezón estuviera vivo. Cinco días de reencuentros, de bicicletas, besos  y despedidas. Un hasta nunca. Un cambio de vida. Absolutamente todo sufrió un giro radical. Nada es predecible. Todo puede alterarse en pocos segundos y no voy a ser capaz de controlarlo. Sólo podré verlo pasar, asumirlo o no. Recogí todas mis cosas y las metí en el coche de Chencho. Dejé en herencia a Juan Fernando la bici que llevé durante cinco meses pero aquel sillín con su tija volvió conmigo a España.

El día dos mayo mi ahijada Paula cumplió seis años. Tras pasar la tarde con ella, Ladyolé y yo fuimos a casa de mi abuela donde recogimos algunas piezas de mis viejas  bicicletas para su nueva dolores. Allí llevaba desde hacía cinco años, en una esquina criando polvo, la tija con su sillín que robé en Friburgo. Encaja a la perfección en el tubo de Dolores, como mileidi encaja alrededor de mis brazos. Ella es la que ha llevado el orden al caos, por la que se mueve el mundo, por la que me levanto (tarde) por la mañanas. Es por la que tiene sentido preguntarse si habrá algo más tras este tiempo y si tendré la suerte de compartirlo con ella. Ya tenemos el sillín de Ladyolé.

sillín

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Comentarios»

1. davidiego - 21 junio, 2009

en estos meses que te conozco te he cogido cariño y me tienes preocupado por esta confesión al amanecer de, parte de, tus estupideces pasadas y ese amor a quien te complementa.
¿te pasa algo?
si no es así espero ver pronto a Dolores a vosotros dos, tulady y vos, haciendo estupideces juntos.

2. popitaypecoso - 21 junio, 2009

No me pasa nada en especial. Esto lo tenía escrito hace bastante tiempo pero como es tan personal no terminaba de decidirme a sacarlo. Anoche me mosqueé con mileidi y me dio por publicarlo. En su momento me apetecía escribirlo y soltar la vena existencialista que me da vez en cuando, por que aunque no lo parezca le doy demasiadas vueltas a la cabeza.
Mi vida tal y como sucede actualmente es consecuencia directa de aquel accidente. A veces es bueno recordar esos momentos y verlos con la perspectiva del estado en que te encuentras…aun dudo si debería haberlo publicado…

PD: ya hicimos las paces… como hay que hacerlas. Y ya estamos haciendo estupideces juntos y muchas!!

3. davidiego - 21 junio, 2009

buena entrada, pero me dan miedo esas vueltas a la cabeza al estilo Regan, la niña exorcisada, háztelo mirar antes de que te hagas un nudo…

me alegro de que sigas felices, y estúpidos, que son los más felices de todos. ;p

4. Daniel - 21 junio, 2009

Las vueltas que da la vida y las gilipolleces que hacemos. Pero esas gilipolleces son las que hicieron que seamos como somos. Y somos cojonudos

popitaypecoso - 22 junio, 2009

Te diré, cojonudos pero de COJONES bien grandes!!

5. Furacán - 22 junio, 2009

Buena historia si señor

6. chikinita - 22 junio, 2009

buenooooo, ya solo falta que la veamos por las calles de Cáceres paseando, no??o aún falta algo más de Dolores???

popitaypecoso - 23 junio, 2009

Aun falta lo esencial, el piñón trasero. Tenemos ruedacas pero no tracción para ellas.

7. Laura Cotidiana - 24 junio, 2009

Me has hecho recordar las locuras de mi año orgasmus en Ámsterdam… ¡tremendo! 🙂

8. trapatroles - 26 junio, 2009

Joer con las historias de hoy en día. Me ha gustado la narración. Saludos

9. popitaypecoso - 26 junio, 2009

Puufff Laura, y las que no he contado que fueron muuuuchaaaassss.

Gracias Trapatroles, se hace lo que se puede. He visto el que creo que es tu blog, “viajes con ecanto” (http://trapatroles.wordpress.com/). Me ha gustado. Además el ultimo post sobre mi tierra y otro más abajo del casi-pueblo de mi novia, Galisteo. Mileidi es de Alagón, pedanía de Galisteo hasta el cinco seis años. Ya te dejaré algún comentario…

10. candela - 7 julio, 2009

no habrá cogido elena la bici sin sillín ya,no?mmmm—

11. popitaypecoso - 9 julio, 2009

No ha podido pues no tenía tracción!!!

12. Cocó - 16 septiembre, 2009

Si no te gustaba mi chaqueta beis(nose que chaqueta sería) te jodes!!! nadie te mandaba mirarla!!! a mi no me gustan tus pintas ni tus pelos y no lo publico en internet………..hay historias o cosas que nose han de contar.

MEDUSASSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
jajajajajajajajaja………

13. popitaypecoso - 16 septiembre, 2009

Hablo de mi, no de ti, así que publico lo que me da la gana. Y si no te gusta, pos no lo leas.

TE PICAAAAAANNNNNNNNNNNN EN EL COCÓ!!!

snif snif snif

14. Cocó* - 17 septiembre, 2009

claro pero al hablar de ti mentas a los demas….asique sobre mi chiton…que sino explotas…… y no tienes que decir na de mis ropas ni de mi que nadie tiene porque saber de mis cosas aunque hables de ti…….

MEDUSAAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSSSSSS al ataqueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeRRRRRRRRRRRRRRrrrrrrrrrrrrrrrr!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

15. Cocó* - 17 septiembre, 2009

oooooooooooohhhhhhhhh!!! no ha salido la foto que quería colgar de medusaaaaaaaaaaaaaaaaasss……………….

16. popitaypecoso - 17 septiembre, 2009

Comprate ropa más bonita no te jode!!! Vaya chaqueta mierda…

Damela que yo la cuelgo… de un pino…


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