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Imperdonable… 15 octubre, 2009

Posted by popitaypecoso in altetismo, amigos, baloncesto, Bicicletas, Uncategorized.
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He corregido algo imperdonable. Le faltaban las orejas y las espinas al blog.

Ya se encuentran a su derecha, señor lector...

Ya se encuentran a su derecha, señor lector...

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Este finde crónica a la boloñesa…

Entrenamiento de antes de ayer 29 mayo, 2009

Posted by popitaypecoso in altetismo, amigos, Uncategorized.
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Cuatro meses después de arreglarme el ligamento cruzado anterior, el jueves pasado,  Doc Abellanas me dio el alta. Desde ese día y siguiendo sus instrucciones, he trotado suavemente al sacar a Bimba a pasear. Todo bien, sin novedad y prácticamente ningún dolor así que hace dos días empezó el entrenamiento de verdad:

Polvete mañanero con ladyolé: 10 minutos de calentamiento y otros 10 de trabajo aeróbico intenso… podría haber sido más largo pero llegaba tarde el trabajo.
Penúltimo día de rehabilitación: Potenciación mediante electroestimulación del cuadriceps derecho. Trabajo isométrico de cuadriceps, biceps femoral e isquiotibiales.
Gimnasio: 25 minutos de trabajo aeróbico en la bici estática. Casi muero!!! seguidos de ejercicios para potenciar dorsales y el hombro izquierdo dañado hace tiempo en un golpe.
Cumpleaños de Ana “risueña” Vázquez: Algunos diréis que esto no es ejercicio físico… pues lo es!!! Tanto Físico como mental. Sentarse en una terraza con siete veinteañeras requiere concentración y saber estar. Hay que mantener el tipo frente a cuestiones sobre moda, chicos y chicas guapos/as, ultimas tendencias, la páginas mas “cool” de interné…

Esto si que es ponerse en forma…

Un mal día 26 marzo, 2009

Posted by popitaypecoso in altetismo, baloncesto, cajatonta, Cáceres.
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Justo acabo de ver perder al Madrid en nuestra tele nueva. A mi Madrid, que no es el de fútbol si no el de basket. He cambiado de canal, un breve momento de zapping, y me he topado con la rolliza cara de Vicente del Bosque. Un tío tranquilo, muy  correcto que me ha caído bien desde siempre y que además es Salmantino. Pero llevo unos días que lo veo a todas horas y me está quemando, si no es por la selección española de fútbol es por el cabeza loca de Güiza, su hijo y sus mujeres.

Todos los días a las 5 de la tarde me toca rehabilitarme la rodilla. Aparte de tener que soportar RadioLatina.net mientras me doblan la rodilla a dolor, me toca escuchar a un estúpido que viene vestido todos los días con camiseta, chandal y seguro que hasta los calzones del Fútbol Club Barcelona. Si el pendejo llevara puesta ropa del Real Madrid diría exactamente lo mismo. Por supuesto que no se queda sólo en su look si no que pasa una hora recorriendo el lugar parándose delante de  los espécimenes de sexo masculino o bien riéndose de él si es del Madrid o bien jactándose con otro culé de lo bien que marcha su equipo.  Yo con mi ipod lo evito como puedo, poniendo a tope los discos de El Columpio Asesino, Love of Lesbian, Fanfarlo y The White Lies…

El maldito fútbol me rodea, me agobia y me da hasta asco. El último partido del Madrid en champions, Ladyolé y yo estábamos en el mítico Cali, un garito rockero y punki de Cáceres. Todo el bar mirando la tele nueva, plana, recién comprada, la música apagada, y ella y yo de espaldas, mirando a la puerta por la que salimos al rato aburridos como ostras. El deporte y el fútbol en particular es una manera más de idiotizar a la gente. Sentarla en una silla, que engorde, beba y no se cuestione absolutamente nada.

Yo me quedo con mi baloncesto, mis cross del domingo por la mañana y el atletismo en general, algo de balonmano y poco más. Un buen día será el que no tenga que verme forzado por los medios a ver o escuchar lo que no quiero y además, se dé  cobertura a la enorme cantidad de deportes, musicas, artes, etc, ahora  marginales y mucho más emocionantes que lo que nos meten a presión los medios de masas.

...he leido en el Marca que se ha lesionado el niñato... y mendieta ha marcado un gol realmente increible...

...he leído en el Marca que se ha lesionado el niñato... y Mendieta ha marcado un gol realmente increíble...

Siempre he escrito fatal, con muchas faltas de ortografía. Claramente desde pequeño  lo mio eran las ciencias. Pues que casi suspendo un examen por culpa del fútbol. El Madrid había ganado la champions y el profe de lengua, el virojo del Cipi, puso un texto de Manuel Vicent para que realizaramos su análisis. En él  criticaba la locura de la vorágine futbolera. Escribí unas veinte veces fútbol sin la tilde. Don Cipriano se apiadó de mi y me aprobó con un cinco pelao.

Dedicado a un Ironman 27 enero, 2009

Posted by popitaypecoso in altetismo.
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Para que sepais lo que es bueno ahí va el primer tostón. Esto lo escribí hace meses durante la maratón de las olimpiadas. Lo habré leído dosmilyunaveces y no me parece nada del otro mundo pero a un par de amiguetes les gustó. Tanto es así que ironmanu lo publicó en su blog bajo el título “Épica de andar por casa”. Joder me encanto!!!.

Con este pequeño bodrio me enfrenté al jodido miedo que entonces tenía y ahora sigo sufriendo a  tener que dejar el deporte. Ha sido muy importante en mi vida. Me ha hecho crecer como persona y rodearme de algunos de mis mejores amigos. Digan lo que digan no es salud. Sobre todo cuando empiezas a tener que ponerte hielo en las rodillas después de pegar unas carreras. Pero es adrenalina, es competición  y sobre todo ganas de sobrepasar y sobreponerte a adversidades y adversarios. Joder es como la vida.

Nadia, del disco “Es perfecta”  de Francisco Nixon

Son autenticas máquinas diseñadas y fabricadas para correr. Las caras laxas y la mirada perdida en el suelo mientras mantienen el resto del cuerpo en tensión. El español Chema Martinez y un marroquí se están quedando ahora mismo. Eran los únicos que tenían el gesto torcido. Me he quedado solo hace un momento en el salón y he plantado en la tele la maratón. Como siempre cuando uno está solo la cabeza se posa en cualquier otro sitio. Me he marchado a mi primer maratón. cada vez que le comentaba a alguien que me había apuntado les decía, engañandome a mi mismo, que solo quería llegar a la media y me retiraba. Desde que me enteré que día era, me puse a entrenar como un loco. Llevaba dos semanas entrenando una hora por las tardes porque no tenía otra cosa que hacer. Ni siquiera tenía tele así que me perdí los juegos del 2004. Ese mes de agosto fue una desintoxicación total de todo lo que me rodeaba. Estaba yo, yo mismo y cinco horas de clase por las mañanas. Salamanca, Madrid y desde luego Ciudad Rodrigo se me habían olvidado. El día que me inscribí, a falta de tres semanas, me metí hora y media de entrenamiento. Al dia siguiente me dolian los muñones que eran mis piernas pero salí otra hora por un bosque que tenía detrás casa. Parecía de cuento, con casas de madera en los lindes y abuelos como el de Heidi paseando en taca-taca. Todo el mundo con el que te cruzaras en esa especie de mundo perdido te decia buenos dias, buenas tardes o buenas noches. Corrí en otoño sobre las hojas recien caidas, en invierno sobre la nieve recién caida, me falto correr en primavera. Vuelvo, que desvarío. Me maté a entrenar esas tres semanas pensando que no iba a terminar pero sabía que iba a dejar el último gramo de agua en intentarlo. Y vaya si lo intente. Llegue a la media maratón de paseo. Con el mismo tiempo que había hecho en la media de Madrid, la única que había corrido pero que terminé con un dolor de espalda por una contractura que casi no me dejaba ni respirar. Aquí, en mi primera maratón, iba de paseo. Cuatro quilometros despues me empezaron a doler las rodillas. En el veintocho era horrible, cada paso era un quejido, no podia pero no quería parar. Solo véia a gente que me pasaba y estaba esperando que a la vuelta de cada esquina hubiera agua o comida para pasarme veinte metros andando. Después me di cuenta de la cantidad de gente y la fiesta que había alrrededor de la carrera. Todas las familias en el jardin de su casita con una maguera para mojarnos, con los niños repartiendo agua o tomando el almuerzo mirando como sufriamos. Por hacer el tonto me pegó un tiron en el gemelo. Una de esas dulces familias de marido gordo y bigotudo con niños orondos y rubiacos tenían al final de su goma una alcachofa tentadora. Al pasar justo debajo por hacer la gracieta pegue un saltito. Ahí solo fue un pinchazo pero poco a poco se hizo más fuerte. Por suerte solo fueron cinco quilometros más de dudas, desear dejarlo, de mirar para delante y ver las cabezas de los que te iban pasando, de cabeza baja, hombros caidos, SED con mayusculas de la humedad y el calor que hacían, de mirarme las rodillas hinchadas. Cuando ví en cartel del treintacinco se me pusieron anudados de corbata. Ahí me creí que podía. Tenía pocas fuerzas pero notaba que iba a llegar con ellas. Todo dolía pero menos. Además los dos quilometros siguientes por fin los hice en grupo: diez tios de una empresa vestidos de Hawaianos. Se quedaron para esperar a alguien, ese fue mi momento. Sólo una persona me animó en todo el camino. Escuché mi nombre y miré a mi derecha. Saqué los dientes y tire para delante los dos últimos kilometros como si acabara de salir de casa. Cada zancada era mas larga y la sonrisa cada vez más grande. Y ahí tuve un momento de esos que no se me van a olvidar nunca. Tan alta como yo, vestida de negro y llorando a lagrima viva porque se daba cuenta que lo había conseguido. La adelante justo cuando, los que yo creo que eran su familia, la animaban a falta de algo más de un kilometro y la miré a la cara y según me escapaba la escuché llorar, uufffff. Un par de curvas y cuesta arríba y sonriendo y gozando y emocionado y no estaba cansado. Ni siquiera el adoquín en el que había entrado, y que tube que aguantar al principio de la carrera, me detenía. Giro final a la derecha doscientos metros, llenos de gente, que pasé gritando y levantando los brazos. Tengo el video de la llegada que baje de internét. Me veo ridiculo y demacrado con esas mallitas grises en mis piernas feacas. 3horas 59minutos 54segundos. Cada vez que lo recuerdo se me pone la misma sonrisa de felicidad. Llevo con esa sonrisa todo el rato mientras escribo. Están apuntito de llegar esas bestias, van por el cuarenta. Empece con este tostón pensando si ellos recordarán igual el primero que terminaron. Y preguntandome si podré volver a terminar otro.

Puuufff que tostón…. Alé, a dormir…